Desarrollo de sistemas integrales para la seguridad vial

Difusión del Sistema Integral de Seguridad Vial para la reducción y prevención de accidentes fatales en ruta

El próximo 10 de junio se celebra en nuestro país el Día de la Seguridad Vial. Como suele suceder, son fechas que nos invitan a la reflexión: ¿Qué estamos haciendo al respecto? ¿Tenemos conciencia los argentinos sobre la conducción riesgosa en nuestras rutas? Y más importante aún ¿Qué están haciendo las autoridades públicas al respecto?

Según la asociación especializada en seguridad vial “Luchemos por la vida”, la cantidad de muertes registradas durante el 2016 por inseguridad vial en nuestro país fue de un escandaloso total de 7.268. Esto significa que el año pasado murieron 20 personas por día; un promedio mensual de 606 de víctimas por accidentes de tránsito.

En el periodo que va desde 1992 hasta 2014 murieron en nuestro país 175.000 personas. El número por sí mismo asusta (o debería asustarnos), y lo convierte en una de las principales causas de muerte en la Argentina.

Si a esos mismos números los proyectamos en un análisis comparativo por país, la información es aún más alarmante. Argentina tiene un promedio de 172 muertes por cada millón de habitantes, una estadística preocupante en comparación con Estados Unidos (107), Chile (124), o Noruega con (23), sólo para poner algunos ejemplos.

Pero el análisis de las estadísticas no acaba allí. Existe un número que más que asustar indigna, y es el porcentaje de disminución de muertes. Esto es un reflejo directo de qué es lo que están haciendo nuestras autoridades al nivel de política pública para detener el número de accidentes viales y la muerte de sus ciudadanos. En Argentina el porcentaje de disminución de muertes en el periodo que va desde 1990 al 2014 es de 0% (27% EEUU; 81% España; 59% Holanda).

No existe encuesta o medición que no pondere la seguridad vial en el podio entre las tres principales preocupaciones que tiene la gente; seguido de temas coyunturales o de agenda como la inseguridad, la corrupción, el transporte, etc.

Es un problema que nos afecta a todos, y por el cual debemos tomar una mayor conciencia, abarcarlo de la manera más integral posible y brindar una solución definitiva a esta “enfermedad” que aqueja nuestro país y nuestra región.

En Civix hemos participado en la creación y difusión de un Sistema Integral de Seguridad Vial que propusimos a diferentes niveles de gobiernos en distintas provincias de nuestro país. La mirada abarca la problemática no sólo desde una eficiente campaña de prevención a nivel comunicacional, sino contando con la participación activa del Estado para regular y legislar la seguridad vial, única forma de detener el alarmante número de víctimas.

Partimos de la convicción de que la conducta de los usuarios está en función directa de la presencia del Estado, mediante un control de tolerancia cero a las infracciones de tránsito. Quien incurre en una infracción debe ser sancionado para prevenir en el futuro que repita su imprudente accionar.

Desde ese punto de vista propusimos, junto a especialistas de renombre internacional, un sistema que permite la actuación DIRECTA mediante sanción ejemplar sobre los conductores de riesgo, es decir sobre aquellas personas de conducción peligrosa que no respeten las normas de tránsito. Insistimos: si nadie controla, los accidentes seguirán sucediendo.

Esto significa, entre otras cosas, el AUTOFINANCIAMIENTO del mismo programa, ya que la seguridad vial la financia directamente el infractor.

El sistema tiene las siguientes características que lo convierten en operativamente eficiente:

  • Es un sistema que se autofinancia, es decir que el Estado no debe destinar recursos de sus ya menguadas arcas para financiar la seguridad vial. Esto significa un valor agregado al nuevo paradigma propuesto, ya que el financiamiento es el primer obstáculo que deben sortear los gobiernos para brindar una política de seguridad vial de ésta magnitud.
  • Se debe realizar un estudio y actualización de la normativa vigente en materia de seguridad vial que brinde un marco de actuación adecuado para el eficiente funcionamiento del Sistema.
  • Se debe desarrollar un sistema informático único de emisión de licencias de conducir y antecedentes de tránsito, creando una sola jurisdicción provincial. Este es el punto central y neurálgico del Sistema. Actualmente existen distintos entes de emisión de licencias (cada municipalidad retiene la propia emisión ya que representa un ingreso para la propia municipalidad) que hace que se encuentren difusos, y que sea difícil por parte de las autoridades coordinar la información. Se prevé en la legislación un mecanismo directo de devolución de ingresos a la municipalidad evitando así recelos políticos y de caja.

Esto es de suma importancia, ya que de este modo evitamos la aplicación de sanciones distintas según jurisdicción, y podemos sistematizar los antecedentes para el acceso inmediato por parte de la policía que detiene al conductor riesgoso para la evaluación de su proceder.

  • Creación de una unidad policial especializada y capacitada para el correcto proceder según la nueva normativa (el policía detendrá, revisará antecedentes y aplicará la sanción económica). En Córdoba es lo que se conoce como “Policía caminera”.
  • Por supuesto que para ello deberá existir un sistema de administración y juzgamiento de infracciones de tránsito para jueces de faltas, agilizando así el proceso de sanción y cobro.

Junto a todo este nuevo sistema de Seguridad Vial, que hasta aquí se basa en una visión represiva, se desarrolla un mapeo georreferenciado con capacidad de actualización inmediata bajo el sistema informático, que permite advertir zonas de mayor peligro, y en base a ello fortalecer la señalización y demarcación de la red vial. Esto significa que si percibimos que existen muchos accidentes de tránsito en una zona en particular, podamos mejorar la iluminación, la señalética, y demás medidas para prevenir accidentes y disminuir la tasa de mortalidad.

Por otro lado, el autofinanciamiento permite la actualización periódica de tecnología y equipamiento para el personal y los actores involucrados: más y mejores coches, aplicaciones en los teléfonos móviles, radares, material descartable para un higiénico control de la alcoholemia, remuneración e incentivos a actores involucrados, etc.

Todo ello no es posible sin una fuerte campaña de comunicación y difusión que permita a los conductores tomar conciencia sobre los riesgos al conducir, y una VOLUNTAD POLÍTICA de aplicar el sistema para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

Este 10 de junio tomemos conciencia sobre los accidentes viales y comencemos por nosotros mismos, informando a nuestros hijos, tomando mayores recaudos y conduciendo prudentemente según lo establece la ley.

10 minutos antes no valen tu vida. Tu familia te espera.

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